La pregunta surgió tras un pequeño incidente en el recreo del colegio con una bicicleta, ¿Qué casco nos protegería mejor en una caída?
Así que nos pusimos manos a la obra:
Hicimos una labor de investigación sobre qué materiales serían adecuados, qué cualidades tenían y ahí surgieron varias preguntas que actividad tras actividad fuimos aclarando.
Decidimos probar con materiales que teníamos en nuestro colegio: plastilina, diferentes plásticos, papel, algodón… unos duros y otros blandos.
Y la manera de comprobar que nuestra cabeza iba a estar bien protegida fue utilizar un huevo y observar qué sucedía.
Hicimos diferentes pruebas envolviendo el huevo con diferentes materiales y lanzándolo desde lo alto de una silla.
Recopilamos la información anotando los resultados en una hoja de registro.
¿Qué crees que sucedió?
Te animamos a realizar tu propia investigación y llegar a una conclusión científica.







